Gracias al equipo de SensaCine y a todos los compañeros que formamos parte de la comunidad de bloggers disfrutamos de nuestro Primer Community Day que nos deparaba muchas sorpresas.
Entre ellas, el visionado de Paul, una fantástica comedia que te hará replantearte tu relación con los alienígenas, si es que no lo ha conseguido ya TNT con el estreno de Falling Skies.
Irreverente, divertida y plagada de guiños a Spilberg y a la comunidad friki, levantará ampollas entre las filas de los creacionistas... WOW. Más adelante publicaremos la crítica completa.
Y después de las risas y la complicidad... nada como la estupenda compañía de nuestros amigos de SensaCine y de todos los bloggers que con su esfuerzo día a día ayudan a que el mundo del cine tenga mayor difusión: Cineralia, Un blog de fan a fan, Cinemascomics, Cinedania y muchos otros con los que estamos deseando estrechar vínculos. A todos ellos gracias y un saludo.
Un placer compartir con todos vosotros un día fantástico.
Nuestra intrépida reportera Viki Vila estuvo allí... en el preestreno de una comedia hilarante que llegara en agosto a nuestras pantallas por cortesía de Universal. Muchas gracias a Alex y al equipo de Universal por la acogida y la fantástica limousine.
¡Me caso! Cientos e incluso miles de veces ha estado esta frase presente en conversaciones prenupciales, seguida de gritos de entusiasmo felicitaciones a la novia y alocados comentarios entre las presentes sobre: el vestido que te vas poner, los zapatos, el peinado, invitados, menús… todo parece flotar en una horrible nube “rosa”.
Gracias al cielo, llega a nuestras pantallasLa boda de mi mejor amigauna comediacon unos muy divertidos toques ácidos, que no pretende contarnos la película tantas veces vista en anteriores ocasiones de "chica encuentra chico", hasta que tienen una fabulosa boda rodeados de cientos de personas que corroboran su amor, sino más bien todo lo contrario. Por una vez la peli se pone “del otro lado”: el lado de los invitados, bueno, en este caso, de las damas de honor, de hecho el título original de la película es Bridemaids, o lo que es lo mismo, damas de honor, aunque la traducción del título se ha tirado más por la búsqueda del taquillazo por la simpatí hacia la divertidísima La boda de mi mejor amigo.
Como decíamos, la película no se centra en la novia, sino en su mejor amiga Annie (Kristen Wiig), que está viviendo una situación límite: su negocio ha fracasado, su “amigo especial” es un imbécil y un cretino, y con más de 30 años comparte piso con una pareja de hermanos que ni siquiera son sus amigos.
En dichas circunstancias su mejor amiga desde la infancia, Lillian (Maya Rudolph), le comunica que va a casarse y que quiere que sea su dama de honor. La cosa parece mejorar para Anniecon esta noticia que la llena de alegría y decide emplear toda su energía en el enlace de Lillian. Aunque la cosa vuelve a torcerse cuando Lillian le presenta a Annie las que serán sus otras damas de honor, con las que Annie pronto comprobará que no tiene nada en común, especialmente con Helen (Rose Byrne). Pronto comenzará una lucha encarnizada por conseguir ser la perfecta dama de honor y la mejor amiga de Lillian, en escenarios tan disparatados como pruebas de vestidos, viajes a las Vegas y otras fiestas prenupciales.
Una película fresca y divertida, capaz de amenizaros una aburrida tarde y de arrancaros más de una sonrisa en esos días que parece que hubiera sido mejor no habernos levantado.
Nota: 8,5/10 Presta especial atención: al reparto que se complementa como si de piezas de puzle se tratara y al dinamismo de los diálogos, con los cuales nos podemos sentir más de una vez identificados. La mejor escena: además de un montón de escenas entrañables que se asimilan a nuestra vida diaria, queremos recomendaros una especial atención en la escena que van a realizar el viaje a las Vegas por la despedida de soltera, simplemente desternillante. Un punto de inflexión: el diálogo que mantienen Annie y Megan (Melissa McCarthy), otra de las variopintas damas de honor, en el que Megan le dice a Annie que ella es su gran problema pero también su única solución.
Por cortesía de SensaCine y de la Editorial Suma de Letras, Quiero Cine ha realizado un concurso en el que se sorteaban dos libros de "Calor desnudo" basado en la popular serie de televisión "Richard Castle" que actualmente emite Cuatro.
Para concursar solo había que hacerse seguidor de este blog y escribir un mensaje en el post contestando a la siguiente pregunta: ¿Cuál es tu novela favorita de misterio y por qué? Las ganadoras, Su y Berta respondieron que eran Jane Eyre y Asesinato en el Orient Express, respectivamente. Dos grandes novelas, muy diferentes entre sí, pero que en Quiero Cine hemos leido con atención y ¡nos encantan! Coincidimos con vosotras en que son dos estupendos libros.
Queremos agradeceros a todos vuestras respuestas y vuestra lealtad. Estad atentos porque en breve anunciaremos un nuevo concurso e introduciremos algunos cambios en este modesto blog.
Thor es una película de aventuras en la que el protagonista lucha con su yo interior. Al principio es muy impulsivo y reacciona de forma brusca ante los problemas sin pensar en las consecuencias, por ello es desterrado por su padre Odín, quien se da cuenta que no está preparado para ser rey y lo expulsa del reino arrojándolo a la tierra. Ya en la tierra aprende sobre las consecuencias: que nuestros actos pueden repercutir en los demás y poner en peligro a seres queridos, si actuamos preciitadamente en vez de pensar las cosas antes de actuar.
Los actores y sus relaciones son impecables: el grupo de científicos encabezado por Jane Foster (Natalie Portman) es muy peculiar y transmite estupendamente los intereses de los científicos y su anhelo por encontrar respuestas a las preguntas de la ciencia, cuando están investigando el tiempo y las tormentas. La frase que recuerda Jane parafraseando a Arthur Clarke: "La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible", es muy reveladora.
En la interpretación de Thor se nota una evolución del personaje hacia un ser más sensato y cabal que al principio, sin dejar en ningún momento su papel fuerte y poderoso.
Pero sin duda el mayor acierto de la película es el humor que el director entrelaza con maestría para relajar la tensión y demostrar también que no hay que tomarse la vida tan a pecho. Thor también tiene frases que te harán pensar como por ejemplo: “tus ancestros lo llamaron magia, tú lo llamas ciencia”, frase que se recoge en los cómics originales de Marvel.
Kenneth Branagh deslumbra con una película que pocos habríamos pronosticado que llegara a dirigir él al tratarse de una ficción de cómic y aventuras, pero con su sabio toque tiene coherencia y es más que entretenida.
Asgard (el reino de Odín), los amigos y familiares de Thor están muy bien caracterizados y los reinos cuentan con unos escenarios muy trabajados. Los gigantes de hielo son muy originales y las luchas te dejarán sin aliento. El puente del arco iris y su conexión con las leyendas infantiles es muy ilusionante también, por lo que a pesar de la epicidad de la película es perfectamente asumible para el público infantil.
Nota: 7,5/10 Presta especial atención a: el final de los títulos de crédito. Pero el final, final... te sorprenderá y enganchará a partes iguales. La mejor escena: además de las escenas románticas, las de lucha son muy chulas. Pero nos quedamos con la parte del final donde muestran las galaxias, sencillamente preciosa. Un punto de inflexión: Anthony Hopkins interpreta a un Odín triste, abrumado por la carga que tiene encima y es emocionante cuando cuenta la historia de Loki (Tom Hiddelston) personaje que no deja indiferente a nadie por su dualismo.
Por muchos motivos, es una película que merece la pena ver si te gusta la ciencia ficción y las aventuras.
Por cortesía de SensaCine y de la Editorial Suma de Letras, os ofrecemos dos libros de "Calor desnudo" basado en la popular serie de televisión "Richard Castle" emitida por Cuatro.
Para concursar solo tienes que hacerte seguidor de este blog y escribir un mensaje en este post contestando a la siguiente pregunta: ¿Cuál es tu novela favorita de misterio y por qué?
El concurso estará activo hasta el día 31 de mayo y nos pondremos en contacto con los ganadores a través de este blog para hacerles el envío.
Gracias a SensaCine y a Tripictures Spain, Quiero Cine estuvo presente en el preestreno de The Company Men, dirigida por el debutante John Wells con notable acierto.
The Company Men nos sitúa en medio de un periodo de cambio: la recesión de 2008 y nos muestra cómo esta convulsa etapa afectó a las altas esferas de los negocios. Aunque a simple vista pueda parecer un relato complaciente sobre la clase alta y su carácter acomodaticio, lo cierto es que todo el engranaje de personajes principales y secundarios nos muestra las distintas formas en las que esta situación puede abordarse: desde tirar la toalla, hasta levantar con esfuerzo un nuevo negocio, pasando por la desesperante situación del despido y de la aulatina desposesión de lo que se había conseguido más o menos merecidamente.
Una crisis del sistema que se traduce en una crisis personal sobre los propios valores que guían nuestros actos ¿es más importante un club de golf o cenar con la familia? Las respuestas son tan obvias y el destino del relato tan previsible que en algunos momentos flaquea la trama aunque también hay que reconocer que ésta se enriquece gracias al despliegue coral de interpretaciones de primera categoría. Up in the Air mostraba también algunas de las situaciones que jalonan The Company Men: afrontar el despido, la búsqueda de un nuevo empleo, la preparación que necesita una persona que de un plumazo pierde su estatus laboral y social para verse nadando a contracorriente y peleando por un puesto inferior con personas más jóvenes y mejor cualificadas...
A la problemática social se une la complejidad de las relaciones personales: amistad, amor entendido de diferentes maneras, relaciones paterno-filiales y las expectativas que los hijos ponen en sus progenitores, etc. La evolución del personaje principal será la que nos haga reflexionar y comprobar cómo es posible (e incluso saludable) adaptarse a nuevas situaciones que nos permiten tener los pies en el suelo.
Pero lo más sugerente de la película es cómo está rodada, cómo se muestran las relaciones de poder entre los personajes con cada encuadre, cómo se subrayan los sentimientos de los personajes (ante la dificultad para emprender una nueva tarea, el director sitúa a Ben Aflleck ante una escalera, por ejemplo) o cómo se metaforizan las situaciones como sucede en el plano final.
Nota: 7,5/10 Presta especial atención a: las magníficas interpretaciones de todos los actores, el elenco es tan compacto que incluso se perdona que Ben Affleck protagonice el relato y casi pasa inadvertida la espantosa actuación del chaval que interpreta a su hijo (o estaba muy mal dirigido, lo que parece improbable, o el fallo de casting es tremendo). La mejor escena: la fotografía es sobresaliente, pero quizás despunta de forma especial en algunas de las escenas protagonizadas por el magnífico Chris Cooper, como aquélla en la que se le ve tirando piedras al rascacielos de la compañía GTX y que recuerda la impagable escena de Los lunes al sol en la que era Bardem quien se revelaba ante un sistema deshumanizado rompiendo una farola (magnífica y muy recomendable cinta de Fernando León de Aranoa). También Tommy Lee-Jones se muestra en un punto álgido en su carrera como actor, revalorizándose gracias a este papel complejo que le sienta como anillo al dedo. Un punto de inflexión: el mayor desliz de la película es el de ser excesivamente amable y predecible. A pesar de ello, el personaje que encarna Kevin Costner es muy metofórico, como lo es en general la película, y viene a restituir la armonía en un nuevo estatus social, que se vislumbra más humano y coherente en su forma de hacer negocios.
El héroe de la pequeña pantalla Águila Roja da el gran salto al cine en una película de acción correcta aunque no especialmente brillante. Un guión y un montaje un tanto desconcertantes, hacen que el espectador no tenga muy clara cuál es la trama principal y quién el villano hasta la mitad de la cinta. La película, eso sí, tiene un poco de todo: romance, acción, intriga, humor... todo ello aderezado con una (casi) retirada de Águila Roja que deja a sus seguidores sin aliento durante un buen rato.
Concebida con la clara intención de no defraudar a los asiduos a la serie, peca de ser demasiado cauta, dejándoles con la miel en los labios al no avanzar la trama principal en ningún sentido: al salir de la película no sabemos más del pasado de Gonzalo de Montalvo, ni apenas hemos asistido a la tensión sexual que hay entre él y Margarita, aunque, eso sí, le habremos descubierto una futurible debilidad hacia una bella desconocida.
Así, la película se desarrolla como un episodio más extenso pero hilado sobre una conspiración internacional para matar al rey que pondrá en jaque a la Villa de Madrid y habrá de poner a prueba la valentía del pueblo madrileño. Algo pasada de rosca en el plano patrótico e increíble de todo punto, Águila Roja es, como la propia serie, un despropósito histórico pero muy entretenida y eficaz, siendo posiblemente muy del gusto de sus seguidores, que no obstante se quedarán con ganas de más acción, más humor, y, sobre todo, de una mayor ración de Margarita, a la que nadie hace ni caso, y de marquesa, que apenas se luce en su pícaro papel.
Seguramente será una película que disguste muchísimo a la crítica pero que, como cinta de aventuras que es, no habría precisado sino una mayor concreción en el plano del montaje y en el guión, puesto que el desatino en la ambientación histórica está presente a lo largo de toda la serie y no incomoda al espectador, de modo que, por coherencia lingüística había de estar presente de igual manera en la película.
Es muy loable el esfuerzo de la producción y el esmero en la dirección artística, que contribuyen a ambientar una película de época "desubicada históricamente", pero curiosa, como la serie. Disiento de aquellos que dicen que es una película "cutre", considerándola correcta y digna para el entretenimiento general.
Valoración:7/10 Disfrutarás: porque es entretenida y no se hace pesada, aunque, eso sí, se podrían haber ahorrado la parte en la que el hijo de Gonzalo padece de ceguera, único punto en el que se alarga demasiado. Le sobra algo de drama. El resbalón: el poco jugo que se le saca a un villano que parece demoledor y con el que Águila Roja protagoniza la escena de acción más chula de la película. Quizás le habrían venido bien más escenas de acción y más toques de humor como los que se suceden al final de la cinta. La mejor escena: la pelea entre Águila Roja y el monstruo que le envía su archienemigo. Atención a: los trajes de la marquesa y a sus peinados, que como siempre, te dejarán con la boca abierta.
La segunda película de Duncan Jones, que debutó con gran éxito con Moon, es sin duda más ligera y entretenida, aunque se sigue moviendo en la misma dirección, jugando con la ciencia ficción y los problemas de identidad. Algo tiene este realizador que hace que te interesen sus protagonistas y que te engancha en cada fotograma.
Código fuente comienza con una especie de "viaje astral" que un ex-soldado estadounidense consigue realizar gracias a la tecnología desarrollada por un científico. El programa consigue insertar su identidad en el cuerpo de un hombre que viaja en un tren que será objeto de un atentado terrorista al cabo de 8 minutos. Su cometido: desactivar la bomba y atrapar al terrorista para evitar que se suceda toda una cadena de acontecimientos. Sin embargo, esta tarea es complicada en tan breve espacio temporal por lo que es enviado una y otra vez al mismo destino en busca de respuestas.
Dos hilos argumentales recorren la trama ¿quién es él en realidad? y ¿quién es el asesino? Esto lo iremos descubriendo a medida que el sufrido Colter Stevens (Jake Gylleenhal) retroceda en el tiempo una y otra vez para abrir nuevos caminos que le aproximen a la realidad. El mayor mérito del guionista Ben Ripley es el de dosificar la información de forma y manera que el film no se resienta con las reiteraciones, encontrando siempre momentos que se cargan de significado a medida que vamos recavando información.
Tanto Michelle Monaghan como Vera Farmiga realizan un trabajo excelente, sobre todo la primera, compañera de viaje en el tren junto a Colter, a pesar del corsé temporal en el que se encuentra atrapada.
Las comparaciones odiosas están ya en boca de muchos críticos que se afanan en ver concomitancias con la patética Dejà vu, que era un atentado contra la inteligencia o el mix Avatar, con el que francamente no encuentro ningún punto de anclaje. Por otra parte Duncan Jones se verá también vapuleado por muchos que no entenderán el por qué de una historia que vuelve sobre sus pasos una y otra vez, incapaces de ver la evolución de la trama. Aunque muy diferente de su opera prima, Código fuente es una película de entretenimiento solvente, curiosa y que solo se permite el desliz de ser un tanto más edulcorada al final. Qué demonios, ¿qué tiene de malo que te deje en la cara una sonrisa?
Valoración:7/10 Atento a: cada detalle, puesto que la dosificación de la información es esencial y cada plano cuenta. Disfrutarás: con los efectos especiales. El mayor acierto: el guión, que a pesar de ser reiterativo debido al "bucle temporal" en el que el protagonista está atrapado engancha al espectador, que va descubriendo paulatinamente nuevos datos para acercarse a la resolución final. La mejor escena: la de la explosión de la bomba en la que los dos protagonistas quedan congelados.
Para consultar la ficha completa de la película y ver el tráiler pinchad aquí: Código fuente.
Por cortesía de SensaCine, hemos podido asistir en los cines Renoir a un nuevo pase especial, esta vez dedicado a la nueva cinta de Montxo Armendáriz que es valiente, elegante y da en el clavo en tantos momentos que solo podemos recomendarla encarecidamente. Era una película necesaria y a continuación os contamos por qué.
Silvia era el personaje que necesitaba Michelle Jenner para salir del encasillamento más o menos injustificado en papeles de "niña bonita" y aborda con solvencia la interpretación de un personaje psicológicamente complejo y en evolución a lo largo de la cinta. La historia arranca con la feliz infancia de Silvia, que se rompe cuando es víctima de abusos sexuales por parte de su padre. ¿Cuál es la diferencia con cualquier otro melodrama similar? Pues muchos, la verdad. En primer lugar no nos hallamos ante una familia disfuncional como la de la magnífica Precious ni en un entorno marginal, sino en el seno de una familia de clase media-alta normal. Tampoco nos encontramos con unos personajes extremos ni maniqueos, no hay psicópatas ni sucesos truculentos más allá de los que se insinúan con muchísimo acierto apostando por una manera de rodar exenta de morbo pero cargada de significación. En esta película hay personajes transpirando como seres humanos lejos de las tramas a las que nos tienen malacostumbrados los chicos de CSI. Y cómo se agradece, porque realmente el abuso a un niño revuelve el estómago y no era en absoluto preciso abundar en detalles para meterse en la piel de Silvia.
Otro de los puntos fuertes de esta película es que deja respirar al espectador y reflexionar sobre lo que está visionando (en este sentido tiene cierto halo oriental). Así cuando Silvia vaga por la ciudad o se pierde en sus pensamientos, los que están sentados en la butaca sufren una empatía brutal hacia ella, tratando de calibrar cómo se sentirían si caminaran en sus zapatos.
Pero sobre todo, la película habla de la superación, de la importancia de crecer y dejar atrás incluso aquello que parece insalvable. De esta manera, se apoya en testimonios que se intercalan en la trama de la vida de Silvia y que serán a la postre las terapias a las que acudirá Silvia para poder seguir adelante. También podemos ver cómo para poder salir de la espiral de sumisión/abuso requerirá de ayuda para finalmente echar a volar, y, en ese proceso, encontrar el equilibrio. El mensaje es claro aunque la temática no era fácil de abordar en absoluto, por eso Montxo ha sido valiente y por eso esperamos que la cinta sea un éxito.
Valoración:9/10 Atento a: las relaciones interpersonales que se establecen entre la familia de Silvia y su entorno. Y al peso que lleva el personaje a lo largo de la película y que queda representado en el chelo que lleva a cuestas literalmente cuando es adulta. Disfrutarás: es difícil disfrutar realmente con esta película debido a su temática, pero resaltamos en acierto de la música que es la vía de escape de Silvia y te arrancará una lágrima en los títulos de crédito finales. El mayor acierto: el casting es impecable. Tanto las tres actrices que interpretan a Silvia como sus padres (el siempre desconcertante Lluis Homar y la impecable Belén Rueda). Ochandiano Cristina Plaza convence también en su discreto papel secundario de terapeuta.
Para consultar la ficha completa de la película y ver el tráiler pinchad aquí: No tengas miedo.
Si Park Chan-Wook toca con su varita mágica un género lo hace para innovar, para hacer algo nuevo y diferente, como conferirle a "una de vampiros" una increíble carga realista y onírica a la vez mezclando el absurdo con lo sublime. Nada de capas, ni colmillos, ni estacas. Sin florituras, armando toda su sinfonía en torno a la sed que da título a la cinta, el coreano realiza una inmersión en la mente de un hombre atormentado por su sed de hacer el bien y su sed de sangre.
Aunque Thrist arranca despacio, con un largo preludio en el que se explica la evolución del personaje principal, un sacerdote que quiere sacrificarse prestándose como cobaya humana en un experimento médico, posteriormente se despliega tomando detalles de aquí y allá que nos hacen retrotraernos a dos universos que conocemos muy bien: el del cristianismo y el del vampirismo. Todo un reto para un realizador para el que ambos mundos eran, al menos antes de la realización de esta película, más bien desconocidos. Por supuesto, el desenlace de la peripecia médica no es otro que la conversión de nuestro sacerdote en un adicto a la sangre, que le llevará a buscar la satisfacción de sus pasiones y a sentir un irrefrenable deseo por lo prohibido.
Pero si algo destaca por encima de todo lo demás en esta película, es la capacidad de extraer poesía de los planos más inusitados. La representación del amor más puro y protector en unos zapatos, el remordimiento por el asesinato representado gráficamente en el muerto que nos persigue y no nos deja hacer nada, la reprobación en una mirada...
La voluntad de morir cuando se tiene la certeza de que solo se puede ir a peor y la voluntad de vivir por pura tozudez. El erotismo más descarnado y la expansión de los sentidos que se amplifican y se abren a dimensiones desconocidas. Todos estos ingredientes aderezan una trama en la que el amor es fundamental para comprender el cómo y el por qué.
Lejos de la perfección formal de su trilogía de la venganza (o menos redonda) pero desde luego creando escenas e historias siempre sugerentes (a veces espeluznantes, a veces graciosoa, otras sencillamente bellas), Park Chan-Woo nos lleva a transitar caminos desconocidos e imprevisibles consolidándose una vez más como uno de los directores favoritos de Quiero Cine. Nos gusta que los creadores arriesguen para ofrecer obras diferentes y él, lo hace como nadie.
Valoración:7/10 Atento a: cómo cambia la actriz principal a lo largo de la película. El director, en rueda de prensa, comentaba cuánto le había costado encontrar a una actriz dispuesta a interpretar su papel... Disfrutarás: viendo cómo se mueve nuestro vampiro, colgándose al revés de las cornisas y saltando de tejado en tejado. También te dejará buen sabor de boca el humor del final de la cinta (a pesar de todo). Pero... está pasada de metraje, le habría ido realmente bien un montaje más dinámico, sobre todo en algunos momentos en los que realmente no se añade nada nuevo.