La ceremonia de entrega de los premios Goya de esta 27ª edición se celebró anoche en el Centro de Convenciones y Congresos Príncipe Felipe de Madrid dejando un regusto muy amargo debido, en primer lugar a un guión que la conductora del programa Eva Hache no pudo endulzar (lógico, por otra parte, teniendo en cuenta la que está cayendo). En segundo lugar, sin duda a la gravísima situación que atraviesa el sector audiovisual en particular y que no podía dejar de dolerse a lo largo de las aproximadamente tres horas que duró la gala.
Miel y hiel
La nota festiva la puso el grupo de cómicos formado por Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla, Julián López y Carlos Areces, los únicos capaces de abstraerse de la situación económica, social y laboral actual y de conseguir un momento distendido que arrancó sinceras sonrisas en los espectadores.