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CRÍTICAS Red State

Avalada por el premio a la mejor película y al mejor actor (Michael Parks) en la última edición del Festival de Cine de Sitges, Red State recoge en su argumento una crítica brutal al conservadurismo estadounidense así como al fanatismo pseudo-religioso imperante en algunas regiones de la "América profunda".

La clave: hacerlo en forma de esperpento.

Es imposible tomársela en serio, pero no por ello deja de resultar inquietante en el fondo, sobre todo si de deja a un lado el artificio y se piensa en el fundamentalismo que denuncia.

Aunque el arranque inicial de la película pueda parecer similar a otras películas de Kevin Smith como Clerks o Dogma, en esta ocasión la trama le lleva a introducirse en un ambiente saturado de violencia y crueldad extremas aunque latan en el fondo toques de un humor negro que consiguen aligerar esa carga.




La violencia es tal que recuerda al propio Tarantino, declarado fan de la película, pero ¿cómo se desencadena el horror? El hilo conductor no es otro que la sexualidad.

Tres jóvenes en plena ebullición hormonal planean un encuentro sexual con una mujer que pretende hacer una cama redonda con ellos. Sin embargo, pronto descubrirán que están muy lejos de cumplir su fantasía: la dama en cuestión pertenece a un grupo de fanáticos que les raptará para castigarlos por su perversión y su falta de moral cristiana. En esa cruzada contra el vicio intervendrá la policía con la que finalmente se producirá una batalla campal.


Lo mejor de la película: ciertos planos en los que los actores llevan la cámara atada al cuerpo son especialmente elocuentes en cuanto al agobio que sienten nuestros malhadados protagonistas. Aunque el broche final de las sirenas y el significado que los integrantes de la secta le dan es realmente hilarante.

Lo peor de la película: como decíamos al principio, es realmente imposible tomársela en serio, sin embargo, Kevin Smith no solo filma sino que también firma el guión y dice haberse basado en la personalidad de Fred Phelps y llegados a este punto es difícil desligar la realidad de la ficción. Como en la película, el predicador es un afamado homófobo con una congregación de unos cien feligreses con los que en un 90% tiene lazos de sangre. De modo que sin duda, lo peor de la película es que parezca tan irreal cuando tiene un trasfondo tan realista.


Un dato interesante: decir que Melissa Leo y Michael Parks han nacido para hacer los papeles que desempeñan en Red State, puede parecer exagerado, pero es que verdaderamente tanto su trabajo como su caracterización son brillantes. Y John Goodman no se queda atrás.

Te gustará si... te gusta el cine visceral, políticamente incorrecto aunque decididamente crítico, en el que la violencia se estiliza y en el que no queda títere con cabeza.

CRÍTICAS Moonrise Kingdom

Lo nuevo de Wes Anderson llega a nuestras pantallas este viernes y Quiero Cine, por cortesía del portal SensaCine, ha podido disfrutar de la película en el preestreno organizado en los cines Princesa.

Con guión del propio Wes Anderson en colaboración con Roman Coppola, Moonrise Kingdom retrata un microcosmos extremadamente peculiar en el que una serie de personajes, a cada cual más excéntrico, convive en una isla de la costa de Nueva Inglaterra.

Apenas unos días antes de que se desate una inmensa tormenta, dos jóvenes preadolescentes deciden fugarse juntos. Toda la comunidad quedará sorprendida ante semejante resolución y emprenderá una búsqueda que finalizará con la gran tormenta.

El primer acierto de la película es sin duda que se desarrolle en los años 60 puesto que todo el aire retro de la puesta en escena y de la mimada fotografía obran en favor de la mirada naïf que soslaya el relato.



En efecto, la propia isla, por sus reducidas dimensiones y sus abundantes recovecos, y los pequeños grupos humanos que la pueblan (los scouts, la familia, el policía solitario...) parecen formar parte de una casa de muñecas y el propio relato podría ser la narración de un niño aunque contando con un magnífico narrador que de cuando en cuando se cuela para adelantar acontecimientos y de paso aportar un toque de humor.



Los precisos encuadres, los caricaturizantes primeros planos y los detalles que emanan de la caracterización de los personajes (lo que leen, lo que escuchan...) son los ingredientes que aderezan esta película altamente recomendable por su originalidad.

Anderson una vez más pone el acento en los personajes un tanto marginales que se encuentran en medio de sus respectivas soledades aceptando sus rarezas y emprendiendo un nuevo camino. En este sentido, Jared Gilman y Kara Hayward brillan con luz propia en medio de un elenco plagado de estrellas en el que cada personaje cumple su función (desde Edward Norton hasta Bruce Willis, pasando por Tilda Swinton y la pareja que protagoniza la conversación de pareja más sincera que se haya podido ver nunca en el cine: Bill Murray y Frances McDormand. Hayward es sin duda una magnífica actriz a pesar de su juventud que consigue trasladar al espectador tanto la inocencia como la sensualidad y la necesidad de aventura que laten bajo el pecho de cualquier niña. Atención a este descubrimiento, porque muy probablemente veremos a esta joven a menudo a partir de ahora.



Nota: 9,5/10

Lo mejor de la película: la música, los abundantes travelling horizontales y esa "casa de muñecas" inicial que nos permite conocer a los personajes con un vistazo recordando esas viñetas de 13 del Rue Percebe que tanto nos divertían de niños.

La reflexión: todos hemos pensado escapar alguna vez, en este caso, Suzy y Sam lo consiguen, llegando incluso aponerle un nombre a su pequeño reino. Eso es quizás lo más hermoso de este film preciosista y barroco, cargado de detalles y salpicado de notas de humor.

CRÍTICAS Tenemos que hablar de Kevin

Cruda y controvertida, no deja a nadie indiferente. Es incontestable la inmensa fuerza que transmite la novela de Lionel Shriver Tenemos que hablar de Kevin. Se desprende sobre todo de su forma epistolar y del potente trasfondo social que subyace tras al drama humano. Por eso, cuando se anunció la adaptación cinematográfica en Quiero Cine tuvimos serias dudas de que las imágenes consiguieran atrapar al espectador como lo había hecho la inmensa tela de araña que propone la novela.

La trama arranca cuando Eva, una mujer madura, con un matrimonio asentado y una carrera profesional brillante, decide tener un hijo. Desde el comienzo del embarazo, Eva se da cuenta de que no siente el clásico instinto maternal que se le presupone a cualquier futura madre primeriza y esos sentimientos se agravan cuando su hijo Kevin nace y comienza a mostrar un profundo desinterés por los demás y una grave falta de empatía. Mientras su lucha por conectar con él, Eva no podrá evitar sentir una fuerte culpabilidad frente a los actos de su hijo, pero ¿es ella responsable de ellos? ¿Sería Kevin diferente si ella hubiese deseado más ser madre?



Éste es sin duda uno de los rasgos definitorios más característicos de de la novela y que se resume de manera magistral en los inicios de la película: la maternidad no es siempre una bendición y viene cargada de inseguridades y dudas acerca de cómo criar de la manera más apropiada a los hijos. Semejante reflexión probablemente solo podría provenir de una mujer, pues nadie mejor conoce la ambivalencia de sentimientos que supone el vínculo materno-filial y Lynne Ramsay recoge el testigo en el relato audiovisual con gran destreza siendo además muy valiente en el plano del atrevimiento formal (el color rojo presente en la novela cobra protagonismo en una tomatina que no encuentra su origen en el relato, pero que sin embargo es muy eficaz para comunicar multitud de sensaciones) y en el acertado casting en el que destaca una Tilda Swinton consumida en su desesperación por conseguir sacar adelante a un niño (Ezra Miller) con una clara disfunción emocional que le arrebata las fuerzas.

Hay que subrayar también la dificultad extra que supone contar con imágenes ciertos pasajes especialmente desagradables sin herir sensibilidades: contar sin mostrar en exceso. En este sentido, la elegancia de la insinuación es una meta a la que la directora del film llega para alivio del espectador y en beneficio del suspense que se va gestando poco a poco a lo largo de la película. Eso sí, la película es exigente con el espectador y requiere de su atención por los abundantes flash-backs, fundidos y recursos visuales como fundidos que abundan en la cinta.

Para más información recomendamos visitar la web oficial de la película.

Nota: 8/10

Lo mejor: la reflexión de que el mal no siempre procede de familias disfuncionales o rotas por la desgracia y el duelo constante de madre e hijo.

Lo peor: no leer la novela antes de ver la película. Es sin duda recomendable para terminar de completar el puzle y para comprobar que nada de lo que se inscribe en el relato fílmico es una exageración, sino parte de un proceso.

CONCURSO ¿Quieres venir al preestreno de Moonrise Kingdom?

Por cortesía del portal SensaCine, Quiero Cine te ofrece la posibilidad de asistir al preestreno de Moonrise Kingdom, la película inaugural del Festival de Cine de Cannes 2012. Dirigida por el siempre original Wes Anderson (Rushmore, Los Tenenbaums), cuenta con Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray y Tilda Swinton para contar cómo una joven pareja de adolescentes decide escaparse para emprender una aventura hacia lo inexplorado.

El pase será el jueves 7 de junio a las 20 horas en los Cines Princesa de Madrid. ¡Consigue una entrada doble para invitar al pase a quien quieras! Para concursar solo tienes que hacerte seguidor de este blog y escribir un comentario en el que nos digas cuál es tu película favorita de Edward Norton y por qué.

¡Anímate!, puedes concursar hasta el día 1 de junio y el día 2 publicaremos en este mismo post el nombre de los ganadores.

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Damos la enhorabuena a Raúl Mata que ha sido seleccionado como ganador del concurso. Esperamos que disfrute junto con su acompañante del preestreno.

SERIES Homeland: desarraigo y psicosis

Homeland es una serie producida por el Canal Fox 21 basada en la serie israelí Hatufim (Secuestrado), de Gideon Raff. Desarrollada por Howard Gordon y Alex Gansa a principios de 2010 consta de una primera temporada que se emite los lunes en prime time en Fox España y se está rodando una segunda temporada.

Actualmente el canal emite una serie de entrevistas a cineastas españoles como cuña publicitaria de Homeland. Nacho Vigalondo, Fernando Colomo, Gracia Querejeta, Álex de la Iglesia y Borja Cobeaga analizan los puntos fuertes de una serie que enfrenta al espectador a una ficción muy real basada en acontecimientos que en palabras de Vigalondo hacen que la serie sea "muy pertinente".



Homeland comienza cuando el marine estadounidense Nicholas Brody es encontrado tras ocho años de encierro como rehén de una célula de Al-Qaeda. Mientras la mayoría de las personas que le rodean quieren ver en él a un héroe de guerra, una agente de la CIA, Carrie Mathison, sospecha que ha sido reeducado para unirse al grupo terrorista, suponiendo un grave riesgo para la seguridad nacional. La tensión es constante entre los dos polos que marcan la acción, por un lado un Brody que no termina de adaptarse a la normalidad de su hogar y por el otro, una agente cuyo pasado no está muy claro y cuyas sospechas pueden ser fruto de un trastorno de personalidad.

En el trasfondo inmediato, el miedo de una nación que trata de exorcizar a su peor fantasma: un Bin Laden redivivo en la figura ficticia de Abu Nasir. La figura de Carrie no deja de representar esa psicosis colectiva que ha llevado a los Estados Unidos a elevar sus niveles de protección de manera totalmente desmesurada. Carrie sospecha, vela, investiga y trata por todos los medios de garantizar la seguridad de su país, para eso ha sido entrenada y su nivel de autoexigencia es elevadísimo, pero ¿es suficiente? ¿Encontrará el apoyo que necesita para verificar su desconfianza? ¿Son fundados sus recelos?

A favor del visionado de esta valiente serie, que muestra sin tapujos las vergüenzas de uno y otro bando, está sin duda el acertadísimo elenco: la consagrada actriz Claire Danes (saltó a la fama con Romeo + Julieta), Damian Lewis (protagonista de la serie Life), Mandy Patinkin (el inolvidable Íñigo Montoya de La princesa prometida) y Morena Baccarin (malísima en la nueva versión de V) son los personajes principales. Entre todos tejen una red que está en constante tensión: todos esconden algo y tratan de descubrir el secreto de los demás. Otro acicate es el acabado de la serie, con una banda sonora tremendamente original, en la que las notas de jazz vienen a sugerir y estimular la imaginación de quien alberga sospechas sobre un hombre que aunque ha regresado a su hogar dista mucho de sentir el arraigo que se le supone.

CRÍTICAS Luces rojas: cuando la lógica se desvanece

Rodrigo Cortés, después de su arrollador éxito Buried y de su primer e interesante largometraje Concursante, se pone al frente de un elenco excepcional, cuajado de estrellas cinematográficas como son Sigourney Weaver, Robert de Niro, Cillian Murphy, Leonardo Sbaraglia o Toby Jones para narrar un thriller psicológico de primer nivel que alcanza cotas de calidad considerables para venirse abajo los diez últimos minutos de la cinta. Aunque el guión claramente queda malogrado al final, es necesario remarcar que el resto de la película es impecable.

Luces rojas comienza contando el día a día de dos investigadores (Margaret y Tom) encargados de destapar fraudes paranormales: desde casas encantadas a supuestos poderes extrasensoriales pasando por espectáculos de sanadores y visionarios. Compaginan esta tarea con la de dar clases universitarias hasta que un buen día se anuncia la reaparición en los escenarios de un legendario e invidente psíquico (Silver) que llevaba retirado treinta años tras haberse producido un accidente inexplicable en su último show. Pronto el joven Tom se obsesionará con la idea de destapar el supuesto fraude de Silver, a pesar de que no dejan de sucederse toda clase de hechos inusuales a su alrededor.




Toda la maestría de Cortés en el sugerente trabajo de cámara y la solvencia narrativa de su guión se ven lastrados por un remate final que no solo engaña al espectador sino que le defrauda profundamente, puesto que las piezas del puzle, sencillamente, no encajan. La propuesta del director pasa por hacernos dudar de la percepción de los personajes para lo que es fundamental el montaje, sobre todo en determinadas escenas en las que el ritmo se acrecienta (recordando al inquietante Hitchcock de Los pájaros) y la fotografía, que en ocasiones desluce los colores hasta casi empastarlos en tonalidades grises.


Nota: 6,5/10

Lo mejor: el montaje, la fotografía y la interpretación de cada uno de los intérpretes. Un Robert de Niro más contenido de lo que nos tiene acostumbrados y un reparto excepcional, en el que Cillian Murphy brilla con luz propia al lado de una experimentada y natural Sigourney Weaver hace que la trama sea entretenida y sugerente, al menos hasta que cae en el sinsentido final.


Lo peor: sin duda, la resolución final, que no encaja. Es un grave problema de guión que da a traste con algunas de las subtramas que pueblan la película. Otro de los lastres de Luces rojas es que hace una amalgama de todas las paraciencias: se mezcla la levitación con la telequinesia, la telepatía, la sanación,  la psico-fotografía, etc. En este sentido resulta demasiado ambiciosa. Ganaría credibilidad centrándose más en algo concreto.

La escena más impactante: sustos aparte, que los hay y no aportan gran cosa, la pesadilla de Tom en la que se ve a sí mismo flotando sobre su cuerpo tendido es muy inquietante y evocadora.

Atento a: la escena en la que Margaret acude a un debate televisivo en el que se enfrentan detractores y seguidores del polémico Silver. Es muy interesante el duelo entre escépticos y creyentes, se le podría haber sacado más partido a esta cuestión en un guión mejor rematado que hablara del reverso tenebroso de la ciencia con más rigurosidad.

CRÍTICAS Un cuento chino o el arte de hacer ficción a partir de la realidad

Un cuento chino, ganadora del Goya a la mejor película iberoamericana en su más reciente edición, es una comedia con toques de drama dirigida por Sebastián Borensztein. La idea de la que parte la película es una noticia real que narraba cómo una vaca había caído del cielo en China. Éste será el nexo de unión entre los dos personajes principales: Jun Quian (Huang Sheng Huang) y Roberto (Ricardo Darín).

Hay que decir en primer lugar que todo lo que toca Ricardo Darín, brilla. Muy probablemente porque elige cada guión con primorosa exquisitez. En esta ocasión se mete en la piel de Roberto, un hombre marcado por un revés de la vida que se dedica a coleccionar noticias curiosas y a gruñir y gruñir quejándose de todo lo que le rodea.

El encuentro fortuito con Jun Quian pondrá a prueba su paciencia, su orgullo y sus dotes (escasas) para la socialización tras una vida de soledad y amargura. Sobre todo, le obligará a tener que salir de su cómoda trinchera y a enfrentarse al mayor reto de su vida: empatizar con una persona que le parece totalmente ajena y con la que ni siquiera comparte un idioma. La grandeza de este personaje es que todos conocemos a alguien así: Darín, una vez más, lo borda.



No menos talento rezuma su parteneur, Muriel Santa Ana (Mari, en la ficción). Actriz de belleza natural y cercana, que marca el punto de inflexión en la película que hará que los cimientos de la estable vida de Roberto, terminen por quebrarse definitivamente. Su personaje aporta una luz que se traduce literalmente en la fotografía de la película. La vitalidad, la bondad y la capacidad de sacar lo mejor de Roberto serán las que rescaten al pobre náufrago en el que se ha convertido.


Lo mejor de la película: el agudo sentido del humor y la crítica velada constante a la intolerancia, la injusticia y la estereotipación. Nadie queda a salvo.

La mejor escena: la visita de Roberto al consulado chino en Buenos Aires, no tiene desperdicio.

Presta especial atención: a la inteligencia con la que está retratado el personaje de Roberto. Desde su aspecto físico, su atuendo, el tono de su voz... hasta su maniático comportamiento. Y aún así, el talento y la humanidad con los que Darín consigue que nos resulte simpático.

ESTRENOS 24 Febrero

Sin duda, la película de la semana es La invención de Hugo, con guión de John Logan basado en el libro “La invención de Hugo Cabret”, de Brian Selznick. Aunque tiene un arranque espectacular, hay que decir que ha sido bastante sobrevalorada por la crítica. Prueba de ello es que estaba nominada a once estatuillas y solo ha conseguido cinco en categorías técnicas (fotografía, dirección artística, efectos especiales, mezcla de sonido y edición de sonido). Y es que verdaderamente el trabajo de 3D es espectacular, profundísimo y de una belleza arrolladora, sobre todo aunado al trabajo en el ámbito de la dirección artística. También el homenaje a George Meliès resulta conmovedor, aunque quizás uno de los principales problemas de la cinta sea la excesiva reiteración de algunas ideas, fallo imperdonable para un maestro como Scorsese. Ajustando el metraje y aportándole una mayor tridimiensionalidad a ciertos personajes, hablaríamos de una obra maestra en toda regla.

También el biopic Mi semana con Marilyn ha despertado una gran espectación, sobre todo por la réplica cinematográfica del icono de Marilyn Monroe interpretada en esta ocasión por una valiente Michelle Williams. Con guión de Adrian Hodges basado en los libros “My week with Marilyn” y “The prince, the showgirl and me”, de Colin Clark se relatan los problemas que tuvo Laurence Olivier con Marilyn Monroe durante el rodaje de la película “El príncipe y la corista” (1957). Sir Laurence Olivier (interpretado por Kenneth Branagh) va a rodar una película en Londres. Colin Clark (Eddie Redmayne), un joven estudiante de cinematografía, se las arregla para trabajar en la producción. La llegada a Londres de la rubia explosiva Marilyn Monroe (Michelle Williams) para el rodaje revoluciona la ciudad, al mismo tiempo que Olivier trata de atender sus múltiples exigencias y manejar sus inseguridades a la hora de interpretar.

El drama también tiene un hueco en la cartelera de esta semana, con el estreno de Polisse, un film francés que retrata la cara menos amable de la sociedad y cuenta con el aval del premio del jurado en el Festival de Cannes. Se trata del día a día de la Unidad de Protección de Menores del Departamento de Policía: arrestar pederastas, perseguir carteristas menores de edad, interrogar a padres maltratadores, recoger declaraciones de los chicos, etc. Pero en la otra orilla está la vida personal de los policías: sus relaciones de pareja, su camaradería, su privacidad, en suma. Sabiendo que lo peor existe y viviendo con ello, ¿cómo mantener el equilibrio entre la vida privada y la realidad que les salta a la cara diariamente?

Y, para terminar, el estreno de la semana que hace que nos preguntemos ¿por qué? ¿qué hemos hecho nosotros para merecer esto? Aquí llega Ghost Rider 2: espíritu de venganza. Como si no hubiéramos tenido suficiente con la primera joya. Nicolas Cage se arriesga a retomar su criticado papel como Johnny Blaze. En esta nueva película, Johnny sigue luchando con la maldición de ser el cazarrecompensas del Diablo, pero puede que lo arriesgue todo al unir fuerzas con el líder de un grupo de monjes rebeldes para salvar a un niño de las garras del Mal e intentar librarse de una vez  por todas de su propia condena. La principal ventaja: genera unas expectativas tan bajas que al menos resultará entretenida.

Os recordamos que han vuelto a la pantalla algunas de las mejores películas del cine español galardonadas en los premios Goya. No perdais la ocasión de ver en pantalla grande los éxitos de nuestro cine. ¡Buena semana!

GALAS Lo que dio de sí la gala de los Goya 2012


Este año, la gala de entrega de los premios Goya se ha alargado hasta las tres horas y ha sido conducida, de manera muy irregular, por una Eva Hache menos carismática y graciosa de lo que nos tiene habituados como presentadora de El club de la comedia. Un comienzo musical que daba bastante pereza, la verdad, auguraba que el guión de la gala era un poco flojo.

El run-run de la crisis, el miedo a perder el terreno conseguido y sobre todo, la incertidumbre ante la futura legislación, se colaba en el discurso a tres bandas de las vicepresidentas de la Academia Judith Colell y Marta Etura y el presidente Enrique González Macho, ante la presencia de un Wert totalmente hierático. Ponían el acento en la necesidad de conseguir que Internet se convierta en una fuente de ingresos para el cine español y en la inevitable conversión a los nuevos medios audiovisuales que han cambiado por completo el mercado de consumo de las obras cinematográficas. También señalaban que la participación de TVE en el cine español es indispensable.



   

   

   

   




La nota emotiva fue sin duda la reaparición de una Silvia Abascal agradecida y muy mejorada tras el grave ictus que sacudió su vida el pasado mes de abril.




   

   

   

   



Fantásticos fueron los breves cortes en los que Eva Hache se introducía en las cuatro nominadas en la categoría de mejor película para preguntarle a sus protagonistas por qué debían ganar el Goya, siguiendo el estilo de las cuñas que precedieron el evento.


También Tadeo Jones vivió una intensa aventura antes de presentar a los nominados a la mejor película de animación recordando inevitablemente a la aparición de Pocoyo en una gala anterior. Por lo demás, pocas sorpresas, salvo las irrupciones de varios espontáneos de Anonymous y de un pirado que pedía un western en Extremadura.

Los premios, muy repartidos, han hecho justicia en general, aunque desde mi punto de vista no han valorado suficientemente el trabajo de fotografía y dirección artística de La piel que habito.

La indiscutible ganadora de la noche con seis Goyas ha sido No habrá paz para los malvados que acapara los principales premios: mejor película, mejor dirección para Enrique Urbizu, mejor actor principal para José Coronado, mejor guión original, mejor montaje y mejor sonido directo.

La propuesta de Almodóvar, La piel que habito se ha alzado con cuatro estatuillas (a pesar de contar con 16 nominaciones): la de mejor actriz principal para Elena Anaya, mejor actor relevación para Jan Cornet, mejor música original para Alberto Iglesias y mejor maquillaje.

También con cuatro Goyas, Blackthorne. Sin destino, ha sido toda una sorpresa consiguiendo los premios a la mejor fotografía, mejor dirección artística, mejor diseño de vestuario y mejor dirección de producción.

La voz dormida ha sido también laureada con tres estatuillas: mejor actriz de reparto para Ana Wagener, mejor canción original para la "Nana de la hierbabuena" y mejor actriz revelación para María León.

Lluis Homar, por su entrañable papel en Eva ha conseguido el de mejor actor de reparto y la película también ha conseguido el de mejor dirección novel (Kike Maíllo) y mejores efectos especiales.

En cuanto a las películas de animación, este año Arrugas ha acumulado dos premios: el de mejor película en su categoría y mejor guión adaptado.

El Goya a la mejor película documental ha sido para Escuchando al juez Garzón. La mejor película europea ha sido The Artist y la mejor iberoamericana Un cuento chino.

En cuanto a los cortometrajes, la abundante cosecha de este año ha quedado representada por El barco pirata (mejor corto de ficción), Regreso a Viridiana (mejor corto documental) y Birdboy (mejor corto de animación).

El Goya honorífico ha sido para Josefina Molina, directora de El camino, Esquilache y La Lola se va a los puertos, entre otras, y fundadora, junto a Icíar Bollaín, Isabel Coixet, Inés París y Chus Gutiérrez de CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales).

ESTRENOS 17 Febrero


Cuenta atrás nos relata la relación sentimental entre Samuel y Nadia. Todo en su mundo es maravilloso, él trabaja en un hospital y van a tener un hijo en común. Pero algo sucede y Samuel descubre algo que no debería haber visto, algo que va a tener secuelas tras el secuestro de su esposa.


Protagonizada por Gilles Lelouche (El primer día del resto de tu vida) y la actriz española Elena Anaya (La piel que habito) en el papel de Nadia, el thriller francés dirigido por Fred Cavayé promete sobresaltos de todo tipo. Tras su estreno en Francia, ha tenido gran éxito de público y crítica. Empieza la cuenta atrás…

El gran actor Liam Neeson protagoniza Infierno blanco, en el que se narra la lucha entre el lobo y el hombre. Un grupo de trabajadores de una compañía petrolífera choca con su avión en las blancas montañas de Alaska.

Capitaneados por Neeson tendrán que lidiar con el hambre, el  sueño, las  heridas y lo más temido de todo, una manada de lobos hambrientos que intentaran darles caza uno a uno.

Gran película de la acción que tiene como trasfondo la supremacía de la vida, ¿quién resistirá la mordedura de una manada de lobos?


La más escalofriante historia de fantasmas llega hasta nuestra cartelera de la mano del actor Daniel Radcliffe, que al fin cambia de registro tras en inmenso éxito de cartelera que fue Harry Potter.

En La mujer de negro, Radcliffe interpreta a Arthur, un aclamado abogado de origen londinense que llega al pueblo de Crythin Gifford para encargarse del papeleo del difunto propietario de una mansión. Allí descubrirá algo intrigante y misterioso que no tardará en darse a conocer, el fantasma de una mujer.


Shame nos presenta a un personaje poliédrico y complicado interpretado por el siempre camaleónico Michael Fassbender. Brandon es un treintañero sin complicaciones en la vida. Vive en su apartamento de Nueva York y su vida se reduce al sexo. Cada día seduce a infinidad de mujeres en busca de la ansiada recompensa sin encontrar una relación seria.

Pero el orden que lleva en su día a día se ve afectado con la llegada de su hermana Sissy una chica revolucionaria y problemática.

Brandon tendrá que lidiar con su hermana para no perder el control de su propio mundo.

La chica que odiaba todo el mundo en el instituto ha vuelto a casa y sigue sin madurar. La oscarizada Charlize Theron protagoniza Young Adult, un drama con ligeros toques de humor de la escritora de Juno que nos harán estar pegados a la pantalla. En esta ocasión ha decido darle la vuelta a la tortilla. Si en Juno mostraba a una niña condenada a crecer antes de tiempo, en esta ocasión sucede a la inversa, una adulta parece incapaz de madurar.

Mavis Gary vuelve a su pueblo tras su divorcio e  intentar recuperar a su amor de la adolescencia a cualquier precio. Todo parece ir de mal en peor al enterarse que su ex ya es padre de un niño pero encontrará un gran aliado en un compañero del instituto.

Los más pequeños de la casa también están de enhorabuena con el estreno de la Viaje al centro de la Tierra 2. En esta ocasión, Sean recibe una señal codificada pidiendo ayuda. Junto a Hank, su padrastro, intentará conocer el secreto que guarda esta misteriosa señal. Gabato (un experto piloto de helicópteros) y su hermana se unirán a la aventura que les hará seguir los pasos del abuelo de Sean hasta llegar hasta la ansiada isla.

Como en la primera película, este segundo film sigue los pasos del gran escritor Julio Verne, aunque de manera muy libre. El actor Dwayne Johnson y la actriz Vanessa Hudgens nos harán disfrutar de un mundo mágico con toques de una belleza extraña.